
Boda en Makkan Club
Una boda vivida sin prisas
Miriam e Isma eligieron Makkan Club para empezar y terminar el día de su boda. Los dos se prepararon allí, rodeados de su familia y de sus amigos más cercanos, antes de salir hacia Santa Eulalia de Liáns, donde celebraron la ceremonia.
Después volvimos a Makkan Club. Una boda de unas ochenta personas, con tiempo para estar, hablar, abrazarse y disfrutar. Ese tipo de celebraciones en las que no hace falta provocar demasiado porque las cosas van sucediendo solas.
También el lugar condiciona la forma de fotografiar una boda. Makkan Club permite trabajar con calma, aprovechar sus espacios y dejar que el reportaje se construya desde lo que ocurre, sin separar continuamente a la pareja de sus invitados.
Mi manera de afrontar una boda parte precisamente de ahí: observar más que dirigir. Intervenir lo justo y dejar espacio para que las fotografías conserven algo de cómo fue realmente aquel día.








